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Tasar un vehículo, una prueba nada fácil

Vender un automóvil no es sencillo, todos quieren salir ganando, unos pagando menos, otros llevándose un dinero que le ayudará a adquirir otro o a tapar algún problema económico. Es importante saber hacer una tasación del coche y saber que solo dura hasta un mes. Así pues, cuando se realiza hay que hacer la venta rápida. La tasación de un vehículo sirve para varias situaciones, como venderlo por uno mismo o bien para darlo como pago por el nuevo coche.

A la hora de tasar nuestro vehículo debemos de saber que el perito examinará cada milímetro del vehículo, así que si hemos tenido cualquier accidente quizás compense llevarlo a un mecánico antes de que lo examinen. El ingeniero se dedicará a abrir puertas, a tocar la carrocería, a probar que no hay nada que esté fuera de su lugar.

La tasación también tiene en cuenta la pintura, puesto que un vehículo que ha necesitado de recobrar su color es porque ha tenido algún problema sobre todo de colisiones y rozamientos. Los asientos y su material serán objeto también del análisis del perito. Por ello es importante cuidar el coche desde el principio.

Pero no solo de la estética se vende un coche, sino del estado interno del vehículo. De esta manera se observa el rodaje del motor y del coche en general a través del cuentakilómetros, de la correa y del motor. También se hace una prueba de conducción que dará el visto final para la tasación.

Y tras las pruebas, si no estamos de acuerdo con el valor, podemos llevarlo al mecánico y poder arreglarlo para volver a llevarlo a una inspección de preventa.

Imagen: Dodge Challenger1 en Flickr